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Cuestión

Una feria gratuita y segura…

 

Por: Marco Vinicio Jaime

 

"Lo más seguro consiste en dar a cada uno algo que defender."

-George Clemenceau.

 

Tepic, Nayarit, 10 de febrero de 2010.- El Gobernador del Estado, Ney González Sánchez, encabezó este lunes la ceremonia de presentación de la Feria Nacional de la Mexicanidad, en su edición 2010, denominada “Bicentenario”, la cual tendrá lugar desde el día 25 del mes en curso y hasta el día 22 de marzo.

 

En el evento, el mandatario anunció que la festividad estará caracterizada, entre otros aspectos, por la gratuidad y la seguridad, es decir, los nayaritas podrán disfrutar primero, de la mayor parte de la programación que se han estructurado sin mayor costo, toda vez que el acceso “ya fue cubierto a través del cumplimiento puntual de sus respectivas responsabilidades tributarias”.

 

Asimismo, según agregó, la seguridad también será otra de las principales garantías que se ofrecerán a la gente, luego del empeño depositado en esa labor conjunta de los tres niveles de gobierno para combatir el delito y proteger la integridad física de las familias de la localidad.

 

Es un hecho que esta edición de la feria será única en virtud del nada sencillo compromiso que ha entablado el Gobernador, y que indudablemente tendrá que consolidarse en un marco de acciones compartidas, llevando al terreno de los hechos el mayor número posible de las expectativas que gravitan en torno de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana; lo cual constituye a su vez, una respuesta directa a los severos retos que han conllevado los tiempos turbulentos de nuestros días, y los que seguramente devendrán en lo sucesivo.

 

Y así es de esperarse, es justo decirlo, de un gobierno que ha dado muestras hasta el momento de no arredrarse ante la tempestad, ni mucho menos de descobijar a sector alguno de la sociedad por difíciles que han sido las circunstancias económicas, políticas o sociales; y esto es un ejemplo de las buenas acciones que devienen cuando la conducción de la administración se ve matizada por el oficio, la firmeza y la entereza para cumplir a los gobernados.   

 

Se hace evidente sin duda entonces, la preocupación del titular del Ejecutivo por brindar cada vez mayores respuestas a las necesidades  emergentes de la población, que en este caso empieza por esclarecer de una manera práctica y sencilla los beneficios generados vía impuestos, tras hacer hincapié en que la coparticipación siempre redundará en óptimos dividendos para todos, contrario a la evasión o la rebeldía que en cambio promueven quienes cómodamente desde el oportunismo, la incongruencia y el egoísmo buscan a como dé lugar la concreción de sus muy particulares intereses políticos.

 

Mientras tanto, resalta el ahínco con que el mandatario busca repeler los efectos perniciosos de un entorno hostil que intenta penetrar desde el exterior al Estado, para lo que, según se percibe, se lucha en dos frentes, uno:  para frenar la problemática que se desprende obviamente del delito, y dos: la que tristemente alimentan y magnifican quienes solamente persiguen con enfermizo afán llegar al poder por el poder mismo, creyendo erróneamente que así debilitan al que consideran su enemigo y por consiguiente convencer a la gente para que los lleve a cumplir su obsesión.

 

Se entiende entonces, que la tarea de Ney González de ahora y en delante en lo que resta de su mandato, no será fácil, y menos cuando se están presentando problemas de complejidad sin precedentes. No obstante, cuando se hacen de la verdad,  la honestidad, la sensibilidad y la perspicacia herramientas permanentes en el ejercicio del poder, mucho se puede obtener, y más aún al conjugarse estratégicamente en esta batalla para crear estrategias de gran calado, que partan de una comunicación cada vez más directa con el pueblo, a efecto de ir fincando una sólida relación en donde se pondere el rescate de los valores, que está visto es la mejor solución que puede haber para enfrentar los fieros embates que se erigen contra la sociedad; y de ahí reforzar el blindaje contra cualquier ataque, por artero que este sea, que provenga desde los detractores de siempre y más.

 

Es así, como una fiesta de la talla de la Feria Nacional de la Mexicanidad, en su edición “Bicentenario”, puede constituir al mismo tiempo que espacio de diversión y “respiro de la vorágine social” uno de los parámetros más inmediatos para poner en marcha sendas líneas de acción que demuestren ya el camino a seguir en pro del bienestar presente y futuro de los nayaritas. Que resulte todo pues, en los mejores resultados para el esparcimiento, la seguridad y numerosos momentos hondamente placenteros para la colectividad,  en la feria  y en los días que le sucederán.

   

Comentarios a mi correo electrónico: periodistahoy@yahoo.com.mx